lunes, 9 de abril de 2012

La carta al director que nunca salió a la luz


Señor director:

Muchas veces, como más de alguno de los alumnos del establecimiento, he sentido la necesidad de buscar asistencia médica al sufrir de algún malestar de salud. Lamentablemente no siempre he encontrado dicha ayuda, principalmente porque no hay nadie realmente capacitado para brindárnosla (y si hay alguien su aplicación y colaboración es casi nula).
A lo anterior se suma la precaria instrumentación de fármacos y con esto no quiero decir que deba haber medicamentos totalmente rebuscados y caros, sino que sería conveniente que se constara con un surtido numeroso de los más básicos y efectivos, que por desgracia siempre “se han acabado” cuando he tenido la oportunidad de acudir (directa o indirectamente) a las dependencias médicas del colegio.
A pesar de que para muchos la situación pasa inadvertida, creo que una enfermería bien estructurada, más que solicitarla, debemos exigirla y que es una obligación por parte de la administración entregarnos un servicio con personal rápido y capacitado además de indumentaria constante y de calidad.
Creo que no es necesaria la presencia de alguna ley que obligue al establecimiento a lo anteriormente señalado, basta con recordar que posee el sello de calidad (que es presumido en reiteradas ocasiones) y supongo que es más que suficiente para que se tomen medidas en el asunto.

Atentamente:
Felipe Valenzuela, alumno disconforme con la enfermería del colegio.

Creo que a "alguien"  le molestó un poco que un insignificante individuo se fijara en un punto totalmente descuidado del establecimiento y prohibió la publicación de este documento.